El Mundo

Del arresto de Maduro a Groenlandia: las apuestas que siguen la política de Trump

Plataformas de predicciones como Polymarket y Kalshi registran un aumento de apuestas sobre acciones militares y geopolíticas de Estados Unidos. Expertos debaten si reflejan expectativas reales o mera especulación.

Por Nora Quintanilla

NUEVA YORK, Estados Unidos.- Los mercados de predicciones en Estados Unidos se han convertido en un termómetro social y ya reflejan mayores expectativas de intervención en el extranjero por parte del Gobierno de Donald Trump tras la detención del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Los principales exponentes son Polymarket y Kalshi, que permiten a los usuarios o ‘traders’ apostar dinero sobre la probabilidad de acontecimientos globales, desde deportes y cultura hasta elecciones y conflictos, con miles de preguntas en las que tomar una posición de sí o no.

Poco antes de la captura de Maduro en Caracas, un usuario había apostado 32.000 dólares a que el líder chavista sería depuesto en enero, lo que le reportó unas ganancias de 400.000 dólares, según reportó la prensa estadounidense, entre sospechas de posible tráfico de información.

Son tendencia reciente si Trump “comprará Groenlandia”, apuesta a la que los usuarios de Polymarket dan una probabilidad del 18 %, con 4,6 millones de dólares en juego, o si “comprará al menos parte” del territorio danés, con una probabilidad del 38 % en Kelshi, y un volumen de 2,5 millones de dólares.

También están apostando en el primer portal el siguiente objetivo de Trump, como si se tratara de un casino: dan una probabilidad del 31 % a “otro bombardeo de EE.UU. a Venezuela”, del 26 % a un ataque en Cuba y del 12 % en Colombia, en todos los casos antes de final de año.

¿Reflejan expectativas, o son solo especulativos?

Según un informe publicado a finales de 2025 por Keyrock y Dune, los mercados de predicciones han crecido exponencialmente desde principios de 2024 y ya mueven mensualmente unos 13.000 millones de dólares, con cada vez más participantes e intensidad en las transacciones.

Este informe sostiene que estos mercados se están convirtiendo en “sistemas de información” que sustituyen “predicciones estáticas, encuestas y narrativas con probabilidades que se actualizan en el momento”, y que “hacen medibles y accionables las expectativas colectivas”.

Uno de los autores, Amir Hajian, investigador de activos digitales de Keyrock declaró a EFE que las probabilidades de este mercado “reflejan creencias y también retroalimentan cómo los acontecimientos se tratan e interpretan”, lo que crea un “bucle” con las percepciones sociales.

Los actores políticos, agrega Hajian, ya usan estos mercados para observar “cambios” de percepción “antes y después de un discurso, debate” u otra información, ya que ofrecen “un ‘feedback’ inmediato”.

“Esto significa que los mercados pueden dictar política porque el público puede evaluar colectivamente la credibilidad, riesgo y probabilidad de una empresa o político en tiempo real”, dice, y anticipa que a medida que estos mercados se integren en los medios y las finanzas, el “bucle del feedback” tendrá más peso.

Por su parte, el profesor de Economía Koleman Strumpf, de la Universidad Wake Forest (Carolina del Norte), investigador de los mercados de predicciones, responde a si reflejan expectativas o son especulativos señalando que los ‘traders’ solo comercian “si creen que tienen una información o ventaja”.

“Como resultado, los ‘traders’ tienden a estar bastante informados, y abundantes estudios muestran que las predicciones subsecuentes son las mejores que hay disponibles en una serie de temas como elecciones, finanzas y acontecimientos actuales”, apostilla.

No obstante, el académico difiere respecto a la capacidad de los mercados de predicciones para dar forma a la percepción pública, la bolsa o las decisiones de política: “Aunque en principio esto puede ocurrir, no parece haber evidencia sólida de que ese ‘feedback’ sea importante en la práctica”.

El camino hacia el ‘mainstream’

Los mercados de predicciones no son nuevos, aunque sí cada vez más sofisticados, como muestra el uso de las tecnologías de ‘blockchain’ por parte de Polymarket y Kalshi, y su trayectoria en los últimos años ha sido sometida a un escrutinio paralelo a su popularidad.

Polymarket fue vetada por el Gobierno del demócrata Joe Biden en 2022 y reingresó en Estados Unidos a finales de 2025, mientras que Kalshi opera en el país desde 2021; su regulador es la Comisión de Comercio de Futuros de Mercancías (CFTC, por su sigla en inglés).

Ninguna de las dos opera en bolsa y todo apunta a que no son rentables, pero sus valoraciones en rondas de financiación privadas alcanzan cifras que las sitúan como ‘unicornios’ (más de 1.000 millones) y contribuyen a su aceptación general y su normalización.

Por ejemplo, Intercontinental Exchange, dueño de la Bolsa de Nueva York, anunció el año pasado una inversión en Polymarket de hasta 2.000 millones de dólares y, esta misma semana, el grupo mediático Dow Jones acordó que este mercado sea su proveedor de datos de predicciones.

Para Hajian, la valoración de Polymarket, en torno a 8.000 millones de dólares, “refleja la confianza en su modelo de intercambio” pero cuando cobre comisiones “necesitará un volumen sostenido todo el año en múltiples categorías para hacerse ‘mainstream”.

El profesor Strumpf, por su parte, señala que los mercados de opciones tienen un “abanico de potenciales fuentes de ingresos”, incluyendo “empacar datos para terceros”, como en el caso de Dow Jones, asesoría o establecer mercados a medida para clientes.

EFE.

Te puede interesar

Cargando...
Cargando...
Cargando...